Llegas a la casa nueva, giras la llave y no sale gas. O sale, pero el contador sigue a nombre de otra persona. Antes de subir la primera caja conviene saber en cuál de tres situaciones estás. De ella depende el trámite entero: el alta de gas natural, el cambio de titular o la revisión previa.
Esta guía se queda dentro de la vivienda. Explica quién pide el alta de gas natural, qué certificado hace falta y qué cambia si el gas lleva tiempo cortado. El traslado lo organiza una empresa de mudanzas en Ciudad Real y la instalación de gas queda en manos de otras empresas.
Ahora bien, no hace falta ser técnico para ordenar esto. Con tres preguntas y un par de papeles, el asunto se resuelve sin sobresaltos y sin que el gas retrase tu primera noche en casa.
¿Qué gas te ha tocado en la casa nueva?
Cuando recibes las llaves de una vivienda, el gas puede estar en una de tres situaciones. Puede seguir activo a nombre del anterior ocupante, puede estar cortado desde hace tiempo o puede que la casa nunca haya tenido suministro. No todos piden un alta de gas natural, así que averigua el tuyo antes de llamar a nadie.
Para averiguarlo, pregunta al propietario o al anterior inquilino y pide una factura reciente. En ella aparece el CUPS, el código que identifica el punto de suministro. Con ese código, la comercializadora localiza la vivienda y te dice si hace falta el alta de gas natural o basta con otro trámite.
Un corte suele venir de una baja voluntaria del anterior ocupante, de años sin uso o de un impago. El motivo cambia el trámite y conviene conocerlo antes de firmar, aunque el propietario no siempre lo sabe.
Quién vende el gas y quién lo conecta
Dos empresas intervienen en el alta de gas natural. La comercializadora te vende el gas y firma contigo el contrato. La distribuidora es la dueña de la red y del contador, y conecta la vivienda. La normativa —artículo 57 bis de la Ley 34/1998, del Sector de Hidrocarburos— separa ambas actividades, y la distribuidora no vende gas.
| ¿Quién se ocupa de…? | Comercializadora | Distribuidora | Instalador autorizado |
|---|---|---|---|
| Venderte el gas y firmar tu contrato | ✓ | — | — |
| Solicitar el alta y la puesta en servicio | ✓ | — | — |
| Hacer el enganche a la red | — | ✓ | — |
| Revisar y firmar el certificado de la instalación | — | — | ✓ |
Según el portal administracion.gob.es, eliges una comercializadora y es ella quien solicita el alta de gas natural y la puesta en servicio a la distribuidora. La CNMC añade que las distribuidoras deben atender las solicitudes de cualquier comercializadora, así que puedes comparar ofertas antes de decidir.
El alta de gas natural la pides a una comercializadora; la conexión la hace la distribuidora.
El papel que abre la llave del gas
El certificado de instalación individual es el documento con el que un instalador autorizado declara que la instalación de la vivienda cumple la normativa. Si la casa ya tuvo gas, la distribuidora suele conservar el archivado. Sin él no hay alta de gas natural. Si no aparece por ningún lado, tocará pedirlo al propietario o encargar uno nuevo.
Encargar uno nuevo supone que un instalador autorizado revise la instalación y la certifique. Si vas a cambiar también la caldera, hazlo con la misma empresa. En nuestra guía sobre cómo escoger caldera para tu hogar repasamos qué mirar antes de decidir.

Un año sin gas y la casa vuelve a ser nueva
Si el gas lleva cortado más de un año, el alta de gas natural no es una simple reconexión. El Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos, aprobado por el Real Decreto 919/2006, trata esa reapertura como la de una instalación nueva. Antes de abrir el paso, la distribuidora revisa la documentación.
En la práctica, la distribuidora comprueba el certificado archivado y emite el de pruebas previas y puesta en servicio. Por eso conviene pedir el alta de gas natural con margen. No la dejes para la víspera de dormir en casa, porque la agenda del técnico no depende de ti.
Si el gas ya corre, solo cambias el nombre
Con el gas activo al llegar, no necesitas un alta de gas natural nueva: basta con poner el contrato a tu nombre. Lo tramita la comercializadora con la que quieras contratar. El contador y la instalación siguen donde estaban, y lo que cambia es quién figura como titular y quién paga las facturas.
Otro frente es el alquiler. Si vives de inquilino, lo habitual es contratar el gas a tu nombre. Revisa antes qué dice el contrato y pide al propietario el certificado de la instalación. Y para lo demás del piso, tienes la guía sobre qué cubre el seguro en una vivienda de alquiler.
Los importes de enganche o de revisión los fija cada empresa, y aquí no los damos. Pide el desglose por escrito antes de firmar y compara dos ofertas como mínimo.

La casa de la bombona
Hay viviendas pensadas para bombona, sin red de gas natural en la calle. En ese caso no existe contador que conectar ni distribuidora de red que avisar. Además, una única bombona de menos de 15 kilos no cuenta como instalación receptora según el reglamento. Por eso no pasa por el alta de gas natural que hemos descrito.
Y si la casa tiene ambas cosas, tubería de red y una bombona heredada, pregunta al propietario por qué convivían. A veces la bombona es un resto sin uso y otras alimenta un aparato concreto, y solo el instalador sabe distinguirlo.
Cada cosa en su día
Pedir el alta de gas natural el mismo día del traslado casi nunca sale bien. Conviene hacerlo antes, porque la distribuidora y el instalador trabajan con su propia agenda y esta rara vez coincide con la del cambio de casa. Lo que sí controlas es el orden, así que lo hemos puesto en fila.
Mientras esperas la visita del técnico, adelanta el resto de suministros. Los pasos para contratar internet en tu vivienda siguen la misma lógica de pedir con margen. Y si nos cuentas la fecha de esa visita, la tendremos en cuenta al planificar el traslado.
Del traslado en sí, esto cuenta una clienta en su reseña de Google:
Preguntas frecuentes sobre el alta de gas natural
Reunimos las once dudas que más se repiten cuando alguien recibe las llaves de una vivienda y el gas no está claro. Respondemos con lo que dicen la normativa y los portales oficiales, y dejamos lo técnico a un instalador autorizado.
¿Cuándo hay que pedir el alta de gas natural en una vivienda?
Siempre que la casa no tenga gas activo a tu nombre: porque nunca lo tuvo, porque está cortado o porque quieres contratarlo con otra empresa. Si ya hay suministro activo, lo que pides es un cambio de titularidad. Conviene empezar antes de la entrega de llaves, porque la visita del técnico depende de la agenda de la distribuidora.
¿Quién tramita el alta de gas natural: la comercializadora o la distribuidora?
La comercializadora que elijas pide el alta y la puesta en servicio. La distribuidora, dueña de la red y del contador, conecta la vivienda y revisa lo necesario. Tú solo hablas con la primera, aunque conviene saber que la segunda existe porque es quien envía al técnico a tu casa.
¿Qué es el certificado de instalación individual y dónde lo consigo?
Es el documento con el que un instalador autorizado certifica que la instalación de gas cumple la normativa. Pídelo al propietario; si la casa ya tuvo gas, la distribuidora suele tener una copia archivada. Cuando no existe ninguno, un instalador autorizado revisa la instalación y emite uno nuevo antes de pedir el alta.
¿Qué pasa si la casa lleva más de un año sin gas?
Se trata como una instalación nueva, según el apartado 3.5.1 de la ITC-ICG 07 del Real Decreto 919/2006. La distribuidora comprueba el certificado archivado y emite el certificado de pruebas previas y puesta en servicio. Hasta entonces no se abre el suministro, así que pide el alta con margen.
¿Qué documentos piden para el alta o el cambio de titularidad?
Suelen pedir documento de identidad, el CUPS, el IBAN para domiciliar las facturas y la dirección de la vivienda. En un alta, además, el certificado de instalación individual. En obra nueva, documentación adicional de la instalación. Cada comercializadora tiene sus formularios, así que confirma la lista antes de reunir papeles.
¿Tengo que pagar la deuda del ocupante anterior?
Una deuda nace de un contrato concreto y, en principio, es de su titular. Si una comercializadora te la reclama para el alta, pide por escrito en qué se basa. Consulta también con la oficina de consumo de tu ayuntamiento antes de pagar nada. Averigua el motivo del corte antes de recibir las llaves.
¿Qué hago si el gas está activo cuando llego?
Pide un cambio de titularidad a la comercializadora con la que quieras contratar. El contador y la instalación siguen igual y solo cambia el titular del contrato. Ten a mano el CUPS y tu documento de identidad, y pregunta si el trámite tiene coste, porque depende de la empresa.
Si alquilo la vivienda, ¿quién contrata el gas: el inquilino o el propietario?
Lo habitual es que el inquilino contrate el suministro a su nombre, pero revisa tu contrato de alquiler, porque puede decir otra cosa. El certificado de la instalación se lo pides al propietario. Y si el gas se cortó por un impago anterior, avisa al propietario antes de empezar el trámite.
¿Puedo usar una bombona de butano mientras tanto?
Cada gas tiene sus aparatos. Una única bombona de menos de 15 kilos no cuenta como instalación receptora. Eso no autoriza a conectarla a una instalación pensada para gas natural. Antes de enchufar nada, pregunta a un instalador autorizado qué aparatos admiten cada gas y cómo hacerlo con seguridad.
¿Cuánto cuesta el alta de gas natural?
No damos cifras: los derechos de enganche, las revisiones y las cuotas los fija cada empresa o la normativa que le aplica. Pide a la comercializadora el desglose por escrito antes de firmar y compara al menos dos ofertas. Así sabes qué pagas por el alta y qué pagas por el gas.
¿Puede La Seda tramitar el alta de gas natural por mí?
Hacemos el traslado de muebles y cajas, no la gestión del gas. El alta la piden la comercializadora y la distribuidora, y la instalación la revisa un instalador autorizado. Lo que sí podemos hacer es planificar el traslado con la fecha del técnico, si nos la cuentas con antelación.



