Se empieza por el teléfono. La última semana antes de cambiar de casa es, sobre todo, una semana de llamadas. Hay que pedir cita para los trámites que tu ayuntamiento solo atiende presencialmente, cerrar con la compañía de internet a partir de cuándo puede ir el técnico, y confirmar con quien hace el traslado el día y todo lo que ese día incluye.
Embalar es lo que más se ve. Y casi nunca es lo que se tuerce. Se tuerce un volumen mal contado, un trámite sin cita, o una fecha que cada parte entendió a su manera.
La semana de las llamadas
En la última semana antes de cambiar de casa salen y entran más llamadas que cajas. Las que haces tú son dos, la cita del trámite presencial y la ventana del técnico de internet. Las que entran en una oficina de mudanzas son otras cuatro. Aquí, en la nuestra, se repiten tanto que ya se reconocen por cómo empieza la frase.
De las que haces tú, la del padrón es la que más gente deja para después. Mala idea. En Ciudad Real el trámite se inicia en la sede electrónica del Ayuntamiento, en alta o cambio de domicilio en el padrón, presentando la hoja padronal cumplimentada. Si compraste hace al menos dos años, el Ayuntamiento puede comprobar la titularidad por el IBI; si la compra es reciente, esa titularidad la aportas tú.
Ojo con el contrato de alquiler antes de subirlo. No se admite un contrato de alquiler en el que no estén identificadas ambas partes, y si al propietario lo representa otra persona, hace falta el poder de representación. Es el motivo de rechazo más tonto que existe, y supongo que también el más fácil de evitar.
Tráfico da quince días para comunicar la nueva dirección, según su propia sede electrónica, en el apartado de dirección para notificaciones. No te expiden un carné nuevo por eso. Lo que cambias es la dirección a la que llegan las notificaciones, y ahí, cuando no estás localizable, es donde duele.
Del técnico de internet conviene saber algo. La fecha no la pones tú; eliges, con suerte, entre las que te ofrecen. Por eso esa llamada va al principio de la semana.
Tener claro el orden completo ayuda, y lo tienes en los pasos para contratar internet en la vivienda. Con el gas pasa algo parecido, porque también lleva visita técnica, y ese orden viene en el alta de gas natural en la vivienda.
Hay más metros de los que dijiste, y no pasa nada si avisas
Ocurre casi siempre, y es la llamada que más se repite la semana previa a una mudanza. Alguien empieza a embalar en serio, mira el pasillo lleno, y entiende que lo contado de memoria ocupa bastante más de lo que parecía. Equivocarse con el volumen le pasa a casi todo el mundo. Lo que cambia las cosas es cuándo lo dices.
Para estimarlo sin medir nada sirve un recuento tosco. Cuenta las cajas ya cerradas, suma los muebles grandes de cada habitación, y acuérdate del trastero, el altillo y la terraza, que son los tres sitios que nadie incluye. ¿Te sale un tercio más de lo que dijiste? Pues llama, que puede que haga falta otro vehículo. Quien organiza mudanzas en Ciudad Real prefiere mil veces recalcularlo el martes.
Lo mismo si lo que cambia es la fecha. Un contratiempo lo tiene cualquiera —una firma que se retrasa, unas llaves que no llegan—, y mover un día es cuestión de agenda. Lo difícil es mover un día que nadie sabía que había cambiado.
Numera las cajas y apunta lo que lleva cada una
Numerar las cajas es la recomendación que más repetimos, y también la que menos gente sigue entera. Poner «cocina» en el lateral se queda corto. Hace falta un número por caja, una lista donde ese número tenga contenido, y el mismo recuento hecho con los muebles. Así sabes qué falta sin abrir nada.
Así queda una caja rotulada
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COCINA
vajilla diario, vasos, trapos
El número va en la caja. El contenido, en tu lista.
Con los muebles el inventario es más corto, y más útil todavía. Apunta la pieza, de qué habitación sale y si va desmontada. Los herrajes de cada mueble, en una bolsa pegada a la propia pieza. Creo que es el detalle que más tiempo ahorra al montar. Ahora bien, no la pegues en una superficie delicada, porque la cinta deja marca en ciertos barnices.
La bolsa que no sube al camión
Tres días antes se aparta una bolsa que no sube al camión. Dentro va lo de la primera noche y lo que no puede perderse de vista: documentación, medicación, cargadores, llaves y dinero. Va al coche antes de que llegue nadie, y se rotula distinto al resto, para que no acabe en el fondo del vehículo.
Imagina las once de la noche del día de la carga, con el colchón apoyado en la pared, y el cargador del móvil dentro de alguna de las treinta cajas del pasillo. Contra eso solo vale una bolsa aparte, preparada con tiempo. Y si en casa hay animales, la víspera tiene su propio guion, con una habitación cerrada y la puerta vigilada mientras entra y sale gente.
Contadores, fotos y la fianza que no vuelve
La fianza se pierde el día que nadie fotografía nada, aunque la discusión llegue tres meses después. Con el piso ya medio vacío, y solo entonces, se ve el estado real de las paredes y del suelo. Fotografía con fecha, anota las lecturas y guárdalo todo en una carpeta del móvil.
Una foto con fecha vale más que tres conversaciones de buena fe.
Aunque te vayas con el piso impecable, haz el recorrido igualmente. A lo mejor no lo necesitas nunca. Pero el día que aparece una mancha que no era tuya, una imagen fechada, con su día y su hora, vale más que media hora de teléfono.
Otro frente, el de la póliza. Cambiar de piso no mueve el seguro solo, y durante unos días, hasta que se cierra el traslado, tus cosas están repartidas entre dos direcciones.
Preguntar por el seguro de hogar en tu compañía, antes de la carga, quita un problema de encima: lo desarrollamos aparte en cómo queda el seguro de hogar al cambiar de piso.
El día, por escrito, para que no haya malentendidos
Casi todos los líos del día de la carga vienen de algo que se habló por teléfono, deprisa, y que luego nadie escribió. La hora, quién embala qué, si hay desmontaje, dónde para el vehículo y a qué hora hay que dejar libre el ascensor. Cabe en un mensaje de móvil. Mándalo.
Esa última parada tiene respaldo legal. El artículo 77 de la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre, que regula el contrato de mudanza en sus artículos 71 a 77, pide dejar constancia por escrito de los daños en el momento de la entrega; y de los que no se ven a simple vista, dentro de los siete días siguientes, descontando domingos y festivos.
Añade esa misma ley, en su artículo 74, la obligación de informarte de que puedes contratar un seguro para los bienes de la mudanza. Pregúntalo tú si no te lo dicen. Y cuando llegue el camión, ten a mano la lista del inventario. Contar bultos mientras entran cuesta diez minutos.
El mueble que todavía no tiene sitio
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fechas que casi nunca coinciden: el día que tienes que dejar la casa vieja y el día en que la nueva está lista para recibirlo todo.
Queda la cuarta llamada de la lista, la del mueble sin hueco. Casi siempre falta una reforma, una pared o quizás un armario que llega más tarde. Decidirlo ahora cuesta una llamada. Decidirlo el día de la carga cuesta, como poco, que ese mueble duerma en mitad del salón.
Pasada una semana de desfase, lo sensato es dejar esa pieza en un almacén, con una recogida pactada, y traerla cuando la habitación esté terminada. Para eso está un guardamuebles en Ciudad Real.
Preguntas frecuentes sobre la última semana antes de cambiar de casa
Las nueve que más entran por teléfono cuando quedan días y no semanas.
01¿Qué hay que hacer la última semana antes de cambiar de casa?
Llamar, sobre todo. Pedir cita para los trámites presenciales, fijar con la operadora cuándo puede ir el técnico y confirmar por escrito el día de la mudanza. Después, numerar las cajas y hacer el inventario, apartar la bolsa que viaja contigo y fotografiar contadores y paredes antes de entregar las llaves.
02He embalado y hay más cosas de las que dije, ¿aviso?
Sí, y cuanto antes. Es la llamada más habitual de la última semana antes de cambiar de casa y no supone ningún problema con días por delante: se recalcula el vehículo y el equipo necesarios. Avisarlo la misma mañana de la carga es otra cosa, porque entonces ya no hay margen para encajar un segundo camión ni una jornada más.
03¿Se puede cambiar la fecha de la mudanza a una semana vista?
Depende de la agenda que tenga la empresa de mudanzas, pero se intenta siempre. Los contratiempos de última hora son frecuentes: una firma que se retrasa, unas llaves que no llegan. Llama en cuanto lo sepas, aunque todavía no tengas la fecha nueva cerrada, porque reservar el hueco es más fácil que recuperarlo.
04¿Cómo numero las cajas para que sirva de algo?
Un número en la tapa y en un lateral, la habitación de destino de la casa nueva, y una lista aparte donde cada número lleve tres palabras de contenido. Haz lo mismo con los muebles y anota el total de bultos. Al descargar se cuenta, y si el número cuadra, no hay nada que discutir.
05¿Cuándo tengo que empadronarme en la vivienda nueva?
En cuanto ocupas la vivienda, porque el padrón refleja dónde resides habitualmente. En Ciudad Real se inicia en la sede electrónica del Ayuntamiento con certificado electrónico, o presencialmente en la oficina de registro. Si tu caso exige ir en persona, pide la cita esa misma semana: es lo que más se demora.
06¿Hay que avisar a Tráfico de un cambio de domicilio?
Sí, y el plazo es de quince días según la sede electrónica de la DGT. Se comunica la nueva dirección a efectos de notificaciones, sin que eso suponga expedir un permiso nuevo. Puede hacerse en línea con certificado o Cl@ve, por teléfono en el 060, o con cita presencial. Si cambias de municipio, mueve también el domicilio fiscal del vehículo.
07¿Cuándo llamo al técnico de internet?
Al principio de la semana previa a la mudanza, no al final. La fecha de la visita no la eliges tú: eliges entre las que te ofrecen, y las primeras suelen estar ocupadas. Si además hay alta de gas, encadena las dos llamadas el mismo día, porque las dos llevan visita técnica y conviene no solaparlas con la carga.
08¿Qué hago si un mueble llega dañado?
Dejarlo por escrito en el momento de la entrega, según el artículo 77 de la Ley 15/2009, que regula el contrato de mudanza. Si el daño no era visible ese día, hay siete días desde la entrega para comunicarlo, descontando domingos y festivos. Haz fotos mientras descargan y revisa lo frágil antes de firmar la conformidad.
09¿Y si un mueble todavía no cabe en la casa nueva?
Decídelo con días de margen, no el día de la carga. Suele pasar con una reforma a medias o un armario que llega más tarde. Con dos o tres días de espera cabe apañarse en casa; cuando el plazo se alarga, sale mejor dejar esa pieza en un almacén y traerla cuando la habitación esté lista.



