Calefacción · Casa nueva · Ciudad Real
Elegir caldera de gas sin que te dé calor la decisión
Antes de que llegue el camión conviene saber qué caldera pide la casa nueva. Te contamos cómo decidir según el caudal de agua caliente que necesitas, el tipo de equipo, la etiqueta energética y quién debe instalarla.
Abres el cuarto de la caldera de la casa nueva y encuentras un aparato con más años que la cocina. Funciona, pero nadie sabe cuánto le queda. Esa es la escena en la que toca elegir caldera de gas, con las llaves recién estrenadas y sin tiempo para improvisar.
Esta guía se queda dentro de la vivienda. Explica qué tipos de caldera hay, cómo calcular el agua caliente que necesitas y quién debe instalarla. El traslado lo organiza una empresa de traslados en Ciudad Real y la caldera queda en manos de un profesional del gas.
Ahora bien, no hace falta ser técnico para elegir caldera de gas con criterio. Con cuatro datos de tu casa y un par de preguntas al instalador, la elección deja de ser un salto al vacío.
¿Qué caldera pide tu casa nueva?
Cuando ves la casa por primera vez, la caldera ya está ahí o no está. Esa diferencia decide cuánto trabajo habrá después y cuánto tardarás en tener agua caliente. Para elegir caldera de gas con cabeza, empieza por tres datos. Cuáles: qué gas llega a la vivienda, dónde salen los humos y cuánto espacio hay para el aparato.
Para saberlo, pide al propietario o al anterior inquilino la factura del gas y la documentación de la caldera. La placa del aparato recoge el modelo, la potencia y el tipo de gas para el que está preparado. Con esas tres líneas ya puedes hablar con un instalador sin perderte.
Otro frente es el alquiler. Si vives de inquilino, revisa qué dice tu contrato sobre averías y cambios de equipo. Habla con el propietario antes de elegir caldera de gas o encargar nada. Ni la caldera ni la obra se deciden a medias.
Condensación o estándar: qué cambia en tu pared
Frente a la estándar, la caldera de condensación aprovecha el calor que aquella deja escapar con los humos. El resultado práctico es un aparato más eficiente, pero con una condición. Al enfriar los humos se generan condensados, y esa agua hay que llevarla a un desagüe. Sin desagüe cerca, la decisión se complica.
Con el desagüe lejos o más alto que la caldera, el instalador puede proponer una bomba de condensados. Un buen profesional —el que mira antes de presupuestar— te lo dirá en la visita previa.

Potencia y caudal: cuánta agua caliente necesitas
La potencia de una caldera se mide en kilovatios, pero lo que notas en casa son litros por minuto. Ese caudal depende del salto de temperatura: cuanto más fría llega el agua, menos litros templa la misma caldera. Por eso las fichas técnicas dan el caudal con un salto fijo de 25 grados, clave al elegir caldera de gas.
Piensa en dos duchas seguidas por la mañana y la lavadora esperando turno. Con el caudal justo, el agua se templa en cuanto alguien abre otro grifo. Con algo de margen, ni se nota. Cuenta cuántos grifos se usan a la vez, no cuántas personas viven en casa.
Otra cuenta distinta es la de la calefacción. Depende de los metros, del aislamiento y de los radiadores, y por eso no existe una tabla universal. Pide al instalador que calcule la demanda de tu vivienda por escrito antes de recomendarte un modelo.
La etiqueta energética de la caldera
Las calderas llevan etiqueta energética desde que se aplicó el Reglamento Delegado (UE) nº 811/2013, el 26 de septiembre de 2015. Para elegir caldera de gas con el mismo criterio, la etiqueta permite comparar modelos. Pídela siempre: si el vendedor no la tiene a mano, desconfía de lo que te cuenta sobre la eficiencia.
Y si alguien te ofrece una caldera con la «etiqueta nueva» por esa fecha, pide que te enseñe el reglamento. Compara siempre dos modelos con la etiqueta delante, no con el folleto.
Quién instala la caldera y qué papeles deja
Elegir caldera de gas es una cosa e instalarla, otra. Instalar una caldera de gas corresponde a un instalador autorizado. Así lo recoge el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, el RITE, aprobado por el Real Decreto 1027/2007. El profesional revisa la evacuación de humos, el desagüe y la conexión al gas, y te entrega la documentación.
Los importes los fija cada empresa y aquí no damos cifras. Pide dos presupuestos por escrito y compara el contenido antes que el total. Si uno no menciona la evacuación de humos, pregunta por qué.
Revisión, mantenimiento y vida útil
Quien sabe elegir caldera de gas la olvida durante meses, pero no la descuida. El manual indica cada cuánto conviene el mantenimiento. Además, en calderas de hasta 70 kW alimentadas desde la red, la revisión periódica va con la inspección de la instalación de gas. Esa inspección es cada cinco años, según la ITC-ICG 07 del Real Decreto 919/2006.

Su vida útil depende del uso, del agua de la zona y del mantenimiento. Si la de la casa nueva ronda la edad de sustitución, pregunta al instalador si compensa reparar o cambiar. Una reparación puntual hoy puede ser la compra del año que viene.
Consejo de oficio: guarda el manual y la etiqueta en el mismo sobre que los papeles de la instalación. Cuando el servicio técnico pide el número de serie, nadie quiere buscarlo con el aparato encendido y el reloj en contra.
Elegir bien la caldera es decidir también cómo será su revisión.
Cada cosa en su día
Cambiar la caldera el mismo día del traslado casi nunca sale bien. El instalador necesita acceso libre, tiempo para las pruebas y un posible corte de gas. La agenda del técnico manda más que la tuya y decide cuándo llega el agua caliente. Por eso conviene elegir caldera de gas antes de la entrega de llaves.
Si la casa necesita suministro, repasa el alta de gas natural en una vivienda, porque sin gas en regla no se enciende nada. Para la póliza, tienes la guía del seguro de hogar al cambiar de piso.
Llevamos los muebles y las cajas; no vendemos ni instalamos calderas. Lo que sí está en nuestra mano es mover el traslado un día si la visita del técnico se complica.
Preguntas frecuentes para elegir caldera de gas
Reunimos las once dudas más repetidas al elegir caldera de gas. Surgen cuando alguien recibe las llaves y la caldera no está clara. Respondemos con lo que dicen la normativa y las fichas de fabricantes, y dejamos lo técnico a un instalador autorizado.
¿Qué caldera de gas me conviene para una casa nueva?
Depende del gas que llegue, del espacio y del agua caliente que uséis. Al elegir caldera de gas para una casa nueva, esos tres datos mandan. Si hay red de gas natural y desagüe cerca, la de condensación suele ser la opción lógica. Con bombona, el aparato debe estar preparado para ese gas. Pide al instalador que calcule la demanda de tu vivienda antes de proponerte un modelo.
¿Caldera de condensación o estándar: cuál elijo?
Mientras la de condensación aprovecha el calor de los humos y produce condensados que van a un desagüe, la estándar no tiene esa exigencia. Al elegir caldera de gas, si puedes resolver el desagüe, la primera es la opción habitual. Si no, consulta antes con el instalador, porque la obra extra cambia la comparación.
¿Qué potencia de caldera necesito?
Lo deciden el caudal de agua caliente y la demanda de calefacción de la vivienda, no el número de habitaciones. Es el primer cálculo al elegir caldera de gas. Como referencia de fichas de fabricantes, 24 kW dan unos 14 litros por minuto y 28 kW unos 16. Para la calefacción, pide un cálculo por escrito del instalador.
¿Cuántos litros por minuto da una caldera de 24 kW?
Unos 14 litros por minuto de agua caliente sanitaria con un salto de temperatura de 25 grados, según datos de fabricantes. El valor cambia con la temperatura del agua de entrada y con el modelo. Mira la ficha técnica del equipo que te propongan y no te quedes con la cifra genérica.
¿Qué significa la etiqueta energética de la caldera?
Es el documento que permite comparar modelos con el mismo criterio. Las calderas la llevan desde que se aplicó el Reglamento Delegado (UE) nº 811/2013, el 26 de septiembre de 2015. El cambio de etiquetas de marzo de 2021 no alcanzó a las calderas. Pídela siempre antes de decidir.
¿Hace falta desagüe para una caldera de condensación?
Sí, porque al condensar los humos se forma agua que hay que evacuar. Puede ir a un sumidero, a una bajante o a una bomba de condensados si no hay desnivel. Pregunta dónde lo llevarían durante la visita previa: esa respuesta decide si el montaje es sencillo o exige obra.
¿Puedo instalar la caldera yo mismo?
No. La instalación de una caldera de gas corresponde a un instalador autorizado, según el RITE (Real Decreto 1027/2007). Además, una conexión mal hecha supone riesgo de fuga. El profesional revisa humos, desagüe y gas, y te entrega la documentación de lo hecho. Es el trabajo que no conviene improvisar.
¿Cada cuánto hay que revisar la caldera de gas?
El manual del fabricante marca el mantenimiento de cada modelo. Además, en calderas de hasta 70 kW alimentadas desde la red, la revisión periódica coincide con la inspección de la instalación de gas. Esa inspección es cada cinco años (ITC-ICG 07, Real Decreto 919/2006). Pregunta a tu distribuidora cuándo te toca, porque cada vivienda tiene su fecha.
¿Cuántos años dura una caldera de gas?
Suele citarse una vida útil de entre 10 y 15 años, aunque es una referencia y no una garantía. Influyen el uso, el agua y el mantenimiento. Para elegir caldera de gas con esa edad en mente, pide al instalador una valoración de si compensa reparar o sustituir.
¿Cuánto cuesta una caldera de gas?
No damos cifras: el precio depende del modelo, de la potencia y de los trabajos de evacuación, y lo fija cada empresa. Pide presupuesto por escrito con el modelo, la potencia y lo incluido, y compara al menos dos. Así sabes qué pagas por el aparato y qué pagas por la obra.
¿Puede La Seda instalar o cambiar la caldera por mí?
Nosotros hacemos el traslado de muebles y cajas, no la caldera. La instala un profesional del gas con la autorización que exige la normativa. Lo que sí podemos hacer es ajustar la fecha del traslado a la de la visita del técnico, si nos la cuentas con antelación.



